MEDIA CARROS DE FOC.

3 días de maravillosa aventura en solitario en el corazón de Los Pirineos y el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici.

Coll de Dellui. 2.577 m

«Carros de foc» es una ruta circular en el corazón del pirineo de Lleida y en el entorno del Parque Nacional de Aiguestortes i estany de Sant Maurici. Cuentan que en el verano de 1987, algunos guardas de la zona, de forma espontánea, decidieron dar la vuelta al Parque Nacional en un solo día para hacer una simple visita de cortesía a
los otros refugios. A esta primera visita siguieron otras y así surgió el mito de la Carros de Foc. El por qué de este nombre, aun se desconoce. Con el paso de los años la ruta se ha convertido en un clásico del Pirineo y en una gran aventura romántica.

Se trata de una ruta de montaña de recorrido circular que une los 9 refugios que hay dentro del Parque Nacional d’Aigües Tortes i Estany de Sant Maurici. El recorrido entero en modo trekking se puede realizar en unos 6 días aproximadamente. Si prefieres la opción del trail running, evidentemente puedes reducir el tiempo, hasta tal punto que algunos especialistas y auténticos animales la realizan en un solo día. Eso sí, puedes empezar por el refugio que quieras y hacerla en el sentido que prefieras. En cada refugio te sellarán una especie de pasaporte (forfait) que certifica tu paso.

Puedes consultar toda la información de esta espectacular aventura en https://www.carrosdefoc.com/

Croquis Carros de Foc
Ruta carros de foc y refugios con tiempos en modo trekking. (Fuente: carrosdefoc.es)

Como habéis visto en el título de la entrada, y básicamente por motivos de tiempo y logística, yo me decidí por realizar media ruta, introduciendo en el recorrido el paso por el Portarro d´Espot para unir la media circular, y aprovechando al máximo los tres días de montaña.

Resumen y detalles técnicos. Elaboración propia.

Si tienes alguna duda o puedo ayudarte en algo, no dudes en dejar tu comentario.

Comenzamos esta aventura de tres días en Espot, pequeña localidad de montaña dentro de la comarca del Pallars Subirá, en el pirineo de Lleida, y que constituye junto con Boí, el principal acceso al Parque Nacional de Aiguestortes i Estany de Sant Maurici. En el precioso casco del pueblo se encuentra el centro de visitantes del Parque y la parada de taxis 4×4 que realizan la aproximación al mismo, ya que no está permitido acceder en vehículo particular. Lo mejor es contactar previamente con el servicio de taxis y/o acudir temprano para intentar conformar un grupo, ya que si bien es cierto que hasta el Estany de Sant Maurici sube mucha gente y rapidamente se van llenando los taxis, no sucede lo mismo con el trayecto hasta Amitges, donde comenzaremos la ruta. Por eso, si vas solo o en grupo pequeño, y no quieres pagar un dineral por el trayecto, deberás tener un poco de paciencia y esperar a que se conforme un grupo de 6-8 personas para subir. El trayecto no es muy cómodo, y se va dando botes y saltos continuamente por el estado de la pista, pero el paisaje ya comienza a merecer la pena y hace más ameno el trayecto de aproximadamente 30 minutos.

Centro de Espot rodeado de montañas y la orilla del río Escrita

ETAPA 1. Amitges – Joan Marie Blanc. Una vez descendemos del taxi y estiramos las piernas, nos encontramos de entrada con en el Estany de Amitges, desde donde podemos divisar uno de los lugares más emblemáticos del parque: Las Agujas de Amitges. Se trata de unos colosos de piedra granítica modelados por la erosión glacial y que son lugar ideal para la escalada. Colocada la mochila y con todo preparado, comenzamos la ruta siguiendo las señales amarillas de la carros de foc, que en este caso, coinciden con el sendero descendente que nos lleva hacia el refugio de Amitges, el Estany Ratera y el Estany Sant Maurici. Son las 10.45 horas.

Gran Estany de Amitges

A unos pocos metros nos encontramos con el edificio del refugio de Amitges, donde puedes solicitar que te sellen el forfait, y continuando con el descenso por un sendero muy asequible nos vamos acercando al valle del Estany Ratera, donde la vegetación comienza a ser más frondosa y agradecida, debido a una menor altura. Junto con el Estany Sant Maurici, son los lagos más «verdes» que encontraremos en esta ruta, nada que ver con los lagos alta montaña que nos aguardan más adelante.

Refugi de Amitges
Estany Ratera

Una vez en Ratera, seguimos las señales amarillas, que en este caso coincidirán con las señales del sendero del Parque que nos lleva hasta el Estany de Sant Maurici, pasando por la gran cascada. Se trata de un sendero serpenteante y descendente que se introduce bajo la vegetación (uno de los pocos puntos de la ruta para disfrutar de sombra). Aunque llevemos poco tiempo andando, vale la pena una pequeña parada para disfrutar de varios puntos de la cascada.

Cascada de Sant Maurici

Poco a poco el sendero se va aclarando, pues nos acercamos al famoso Estany de Sant Maurici. Se trata de un punto icónico y que da nombre al Parque Nacional. Y no es extraño, si tenemos en cuenta su increíble belleza. Sin embargo, también se trata de uno de los puntos más saturados de visitantes. Continuamente llegan taxis cargados de gente, pues es lugar de visita obligada para los visitantes del parque, así como lugar de salida de varias rutas y excursiones. El lago se encuentra rodeado de vegetación en la que predomina un bello pinar, y una vez bordeado un pequeño tramo llegamos a una zona descampada donde se encuentra la caseta de información del parque y la parada de los taxi 4×4. Desde este punto, y ya con la imponente figura de Els Encantats al fondo, continuamos las señales amarillas que en este caso siguen las indicaciones hasta el refugi de Ernest Mallafré, al que llegaremos al cabo de solo unos minutos.

Estany de Sant Maurici
Refugi Ernest Mallafré

Tras sellar el forfait y reponer agua, continuamos por el camino que nos llevará hacía el El Encantats y el Valle del Monestero. En esta zona si que debemos fijarnos bien en el mapa y elegir bien el camino, incluso preguntando en el refugio, ya que no está muy bien indicado. De todos modos, si llevas el track, no será necesario.

Este tramo de la ruta es quizás la parte más bella en cuanto a «paisaje verde». El sendero es muy cómodo, sin prácticamente pendiente, y atraviesa todo el valle entre las montañas. También ayuda a mejorar el cuadro el hecho de encontrarnos en uno de los lugares menos transitados del parque, donde prácticamente encontrarás solo las señales amarillas y alguna indicación hacia el Estany y el Coll de Monestero.

La visión mágica de El Encantats, dos imponentes picos de rocas metamórficas que alcanzan los 2847 metros, domina toda la zona. Se trata de otro de los lugares icónicos del parque y de la ruta que te enamorarán. Luego atravesamos el valle del Monestero, con el pequeño Estany monestero, incrustado en los prados bajos.

Els Encantats
Estany Monestero

En mi pequeña aventura, y con vistas a coger fuerzas para la subida al monestero, almorzamos algo en medio del silencio absoluto del valle, rodeado de sobrecogedora naturaleza.

Comedor improvisado en medio del Valle del Monestero.

Aviso a navegantes. Es duro. Probablemente la parte más dura de las tres etapas. Cuando nos acercamos al borde del Valle y nos encontramos con la pared de acceso al Coll del Monestero ya se atisba su dureza. Pero una vez comienzas a subir te das cuenta de que, lo que a lo lejos parecía pequeño, es ahora inmenso. La pendiente se va acentuando conforme vamos subiendo, al igual que la inestabilidad del sendero, que al principio es consistente, pero que termina siendo un pedregal con tierra en el que las botas resbalan continuamente. Por suerte, cada vez que levantamos la cabeza nos vamos guiando por las señales amarillas, que en este tramo son abundantes para intentar dirigir el sinuoso camino de subida.

Subiendo al Monestero.
Tramo final de la subida de gran pendiente y terreno inestable.

Todo el esfuerzo merece la pena una vez llegamos al Coll de Monestero. Desde los 2877 metros del paso, se pueden observar kilómetros y kilómetros de enormes montañas. La visión de la Cordillera Pirenaica es espectacular en toda su inmensidad. Hacia una vertiente divisamos el Valle del monestero, por el que hemos llegado, y hacia la otra tenemos el valle que nos lleva al Estany Negre y otros pequeños lagos. A un lado, y a unos pocos metros, casi tocamos la cima del Pic de Peguera, con sus 2983 metros, pero pese a que dan ganas de acercarse un momento, el tiempo apremia y todavía queda camino.

Coll de Monestero

Para terminar la etapa del día 1, nos queda bajar hasta el Estany Negre y el refugio de Joan Marie Blanc. La primera parte del descenso es bastante cómoda, sin embargo, antes de terminar la zona de mayor pendiente, nos encontramos con un tramo con bastantes rocas grandes y no muy bien señalizado. Ojo porque aquí, si no estas atento, si puedes desviarte. Yo tuve que retroceder en un punto para volver al camino correcto. Y desde allí todavía no se divisa el refugio. Eso si, las vistas del Estany Negre son fantásticas. En esta vertiente, la vegetación arbórea que rodea los lagos es menor, pero su belleza quizás es aun mayor, ofreciendo una estampa maravillosa de lagos agrestes y de alta montaña.

Después de una larga jornada el cansancio ya es evidente, así que cuando llegas al fondo del valle y encuentras el cruce señalizando el refugio es un alivio. Aun así, todavía desde este punto hasta el mismo queda un buen trecho bordeado el lago. Este camino, lo tendrás que volver a hacer al día siguiente para, una vez llegado al cruce, volver a incorporarte a la ruta.

Bajando el Monestero hacia Estany Negre.

Otro de los momentos mágicos de esta ruta es cuando aparece ante tus ojos el Refugi de Joan Marie Blanc suspendido sobre el Estany Negre. Es maravilloso. Llegamos a las 18.00 horas, tras 7 horas y 15 minutos. Allí ya toca sellar el forfait, cenar en compañía de otros aventureros y dormir, pero antes incluso, justo al quitarse las botas, puedes disfrutar de una cañita en un marco incomparable y recopilar datos sobre la experiencia del día. Un 10 para el personal del refugio.

Estany Negre y edifico del refugio justo en el centro del lago
¿Qué más se puede pedir después de una dura jornada?

Etapa 2. Joan Marie Blanc – Estany Llong. Levantarse temprano para emprender una ruta larga es importante, pero si añadimos el espectacular amanecer que puedes disfrutar en la zona de Estany Negre, pues vaya si vale la pena. Tras un buen desayuno en el refugio emprendemos la marcha a las 8.00 horas rehaciendo el camino que recorrimos ayer y que bordea el lago hasta el cruce señalizado que nos indica el Coll del Monestero (hacia la derecha) o el Coll de Saburó y el refugi de Colomina (hacia el frente). Para seguir nuestra ruta continuamos rumbo a Colomina, en un camino que no dispone de tantas señales amarillas, pero que coincide plenamente con el GR 11-20 y su señalización, por lo que no tiene pérdida.

Amanece a las puertas del Refugi Joan Marie Blanc

Nada más superar el cruce comienza poco a poco la ascensión al Coll de Saburó, un paso a 2667 metros. En esta vertiente del parque el paisaje se va haciendo mucho más agreste, desapareciendo prácticamente la vegetación arbórea y predominado el paisaje de alta montaña y los espectaculares lagos. Pronto dejamos atrás el Estany Saburó. La subida, teniendo en cuenta que es la primera del día, no se hace muy exigente. Desde arriba podemos observar las dos vertientes y el sinuoso recorrido del GR 11-20.

En el Coll de Saburó con vistas hacia la vertiente Este y el Estany Saburó.

La bajada del Coll de Saburó es de las más bonitas de la ruta. El sendero es serpeteante pero con muy buen firme, y te lleva justo hasta el Estany de Mar. Una vez allí, el camino bordea todo el lago, en muchos tramos casi a pie de agua. Pese a ser un lago en el que se aprecia la mano del hombre, su paisaje con el edificio del refugi de Colomina al fondo, lo convierten en un lugar idílico.

Sendero bordeando el Estany Negre

Al final del lago llegamos al cruce donde se encuentra el refugi de Colomina. Lugar interesante pues es de los pocos puntos de la ruta donde se dispone de buena cobertura. Tras reponer agua, tomar algo de media mañana, sellar el forfait en el refugio y hacer la típica llamada familiar de rigor para decir que estamos bien, continuamos nuestra ruta por el GR 11-20, hasta llegar rápidamente al siguiente cruce de caminos. Aquí deberás abandonar el GR 11 -20, que continua hacia el suroeste para salir del parque y llegar hasta Boí, para continuar por el sendero 14 del parque que nos llevará hasta el Coll de Dellui y nuestra meta de hoy en Estany Llong. (En esta zona no existen muchas señales amarillas).

Refugi de Colomina.

De aquí en adelante nos encontramos con algunos kilómetros en los que el sendero llanea con pequeños sube y baja sin dificultad. Parte del camino transcurre por las antiguas vías de tren de la actividad minera de la zona, y seguimos encontrando pequeños lagos que salpican un paisaje agreste de alta montaña. Dejamos a un lado el Estany Tort y el Estany Cubieso, los dos grandes lagos de la zona, para llegar a los pies del Coll de Dellui. Ojo porque la señal indicativa está rota en la base, pero ya hice una sugerencia en la oficina de información del parque y espero que lo hayan subsanado.

Sendero sobre las antiguas vías del tren que bordea el Estany Tort
Recuerda que el baño en los lagos está prohibido. Dan ganas pero no se puede. Si acaso, mojarse la cabeza con el agua.

Ya veníamos advertidos de la dureza de la subida al Coll de Dellui por uno de los guardas del refugi de Joan Marie Blanc. Pero aun así, se hace duro. En mi caso también influyó la hora y la alta insolación. Lo bueno es que el terreno no es tan inestable como en Monestero y se sube bien. En la cima, a 2577 metros, las vistas son impresionantes y aprovechamos para comer. El paisaje sigue siendo de lagos, roca granítica, grandes picos y vegetación de alta montaña. Eso si, pese a la insolación, el viento hace necesario utilizar conrtavientos o algo de abrigo en el paso.

Coll de Dellui, con Estany Cubieso y Estany Tort al fondo.
Vertiente por la que bajamos el Coll de Dellui, con el Estany Dellui al fondo.

Si hacemos la ruta en el sentido propuesto, la parte de bajada es mucho menos pendiente, salvo en los primeros metros, por lo que es bastante cómoda, pero también se hace enorme. Una vez llegamos al Estany Dellui nos encontramos con una zona muy bonita de prados y pastos altos. Aquí nos encontramos el cruce que nos dirige hacia el Planell de Aigüestortes, por lo que el paisaje está algo más antropizado. Nosotros deberemos obviar este cruce y seguir las señales amarillas de carros de foc y las que nos indican el refugi de Estany Llong, ya que en esta zona ya hemos terminado el sendero 14 del parque. Ojo en esta zona, nos encontraremos un paso complicado a través de grandes rocas, donde el sendero prácticamente desaparece. Sin embargo, es poco probable perderse (menos si llevas el track o utilizas bien los mapas). Cruzando esta zona se puede divisar el gran valle del Planell de Aigüestortes. Como buen geógrafo, nos apañamos con el mapa y el sentido de la orientación.

Ganado descansando a los pies del Estany Dellui.

Una vez superado este tramo, nos encontraremos con una cómoda pero larga bajada hasta Estany Llong, en la que el paisaje va cambiando profundamente, adentrándonos en un pinar espectacular donde predomina el maravilloso sonido de las aguas tortuosas que continuamente se cruzan en pequeños riachuelos. Tras una larga jornada de caminata, con el cansancio acumulado, la bajada se hace larga hasta que por fin aparece el refugi de Estany Llong. Reconozco que este ultimo tramo fue la única vez en toda la ruta que me sentí verdaderamente cansado y tuve que tirar de auriculares y Pearl Jam para motivarme.

Bajando hasta Estany Llong

Llegamos al fin de la ruta de hoy a las 16.15 horas, después de 8 horas y 15 minutos. En el refugio tomamos un merecido descanso, una ducha y sellamos por ultima vez el forfait, para luego inspeccionar los alrededores y descansar al borde del pequeño río que se encuentra al lado, mientras esperábamos por la cena.

El refugio es más autentico, de pura montaña, y está gestionado de forma maravillosa por sus guardadores. Rica cena en compañía de otros aventureros y a dormir.

Refugi de Estany Llong al caer la noche.

Etapa 3. Estany Llong – Espot. A las 6.45 horas estamos en pie, ya que el desayuno se sirve desde bastante temprano y hay que aprovechar bien el día, pues hoy tenemos que coger avión de vuelta en el aeropuerto de Barcelona y estamos perdidos en medio del pirineo.

Tras un rápido desayuno salgo el primero del refugio con las botas puestas. Los alrededores ya han sido explorados la tarde anterior, por lo que ya tengo claro el camino a seguir. Saliendo del refugio nos dirigimos hacia el lago. Aquí decimos adiós a la ruta de carros de foc, que continua a través del sendero 3 del parque, que lleva al Planell de Aigüestortes y que antes se bifurca con el sendero que nos lleva al Coll de Contraix y el Refugi de Ventosa y Clavell. Nosotros cogemos en dirección contraria, por el sendero 3 del parque pero hacia el noreste, siguiendo las indicaciones del Portarró d´Espot.

Amanece en Estany Llong

La subida es bastante cómoda, tendida pero sin excesivas pendientes. El camino está fenomenal. Se nota que era la principal vía de montaña para unir Espot y Boí. Predominan los prados de alta montaña y nos encontramos con bastante ganado. Atrás quedan el Estany Llong y el Estany Redó, preciosos. Si dispones de tiempo, vale la pena darse un pequeño salto hasta el Estany Redó, por una bifurcación del sendero de ida y vuelta perfectamente señalizada.

Subiendo el Portarró en compañía

En una hora, aproximadamente, hemos llegado arriba del Portarró. El lugar es una estampa del típico paso de montaña. El ganado deja paso a los Isard y otras especies de cabras montesas que danzan sobre las rocas.

Paso del Portarró

Arriba la panorámica de todo el parque es increible. Especialmente las vistas hacia el Estany de Sant Maurci, por donde bajaremos, y hacia Amitges y sus agujas.

En el Portarró con vistas hacía Estany de Sant Maurici
Amitges desde el Portarró

Una vez vamos descendiendo, los prados dejan paso a pinares y algunas caducifolias, introduciéndonos en un bello bosque cubierto y lleno de pequeños riachuelos que van a parar a Sant Maurici. Tras el susto del encuentro con un jabalí que sale de la nada y se marcha a todo tren, hacemos una parada para comer algo en uno de los múltiples pequeños puentes y riachuelos que cruza el sendero.

Bajando hasta el Estany de Sant Maurici.
Avituallamiento bajo el rumor de las aguas tortuosas.

A las 11.30 horas estamos de nuevo en Sant Maurici. Pasamos por aquí el primer día más o menos a esta hora. Como ya no llevamos tanta prisa, podemos hacer una larga parada para disfrutar de este hermoso lugar. Luego, ya que quedan algunas fuerzas y ganas de caminar, dejamos los taxis en la parada y bajamos andando hasta Espot, por un sendero perfectamente señalizado que te lleva al centro del pueblo en una hora aproximadamente.

Estany de Sant Maurici

Ya solo queda almorzar y recopilar un poco de información para luego coger el coche y emprender el largo camino hacia el aeropuerto de Barcelona. En el vuelo de regreso a nuestra tierra canaria disfrutaremos del regusto que deja la aventura superada, el reto conseguido y la fascinante sensación de haber vuelto a disfrutar de la naturaleza a lo grande.

Para finalizar, les dejo el mapa del parque que utilicé y con el recorrido realizado. Si te gusta la naturaleza y la montaña, carros de foc y Aigüestortes es visita obligada en tu vida. Por mi parte, yo intentaré volver para hacer la otra media carros de foc o toda entera de un tirón.

Abrazos montañeros.

*Nota: Aunque me gusta hablar en plural, esta aventura fue realizada en solitario. Ya sabemos que no es lo más recomendable en alta montaña. Pero la experiencia de reencontrarte contigo mismo y disfrutar del silencio y la soledad en este paraje, quizás hayan sido lo mejor de esta aventura.


2 comentarios sobre “MEDIA CARROS DE FOC.

    1. Pues puedes atreverte. En eso consiste la aventura. Sin hacer locuras, y con las ideas claras y las cosas bien planificadas, todo sale adelante. Esta zona de los Pirineos la verdad es que es insuperable, hay que verla al menos alguna vez en la vida. Saludos

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