Apasionante trekking de dos días por el «Camino de la Virgen» para recorrer de punta a punta la isla de moda, la menos poblada y más agreste de Canarias.
Un plan para perderse en un territorio rural y singular, lleno de magia y alejado de todo el ruido mundano. Un viaje al fin del mundo rumbo al faro de Orchilla, antiguo meridiano 0.

Los hermanos Coria han puesto de moda El Hierro. La gran serie de Movistar ha descubierto para muchos los increíbles paisajes y el encanto de la isla mas recóndita y agreste de Canarias.
El Hierro, con sus apenas 268 km2, es la menor de las islas de Canarias (exceptuando los islotes). El elemento fundamental que define a la isla es su diversidad paisajística. En tan poca superficie, alberga una cantidad de paisajes y una biodiversidad espectacular. Se trata de la isla menos poblada y de la más agreste, en la que viven poco más de 11.000 personas, y que ha sido declarada como Geoparque y Reserva de la Biosfera por la UNESCO.
Antes de Greenwich y hasta 1884, el Meridiano Cero pasaba por El Hierro, concretamente por Punta de la Orchilla, lugar que antes del descubrimiento de América se consideraba como el extremo más occidental del mundo, extremo al que te llevaremos en este viaje.

El GR.131 es un sendero de largo recorrido que se extiende por el archipiélago canario de este a oeste, siguiendo la idea del recorrido europeo E-7, que desde Hungría recorre Eslovenia, Italia, Francia, Andorra, España y Portugal, para finalizar en Canarias alcanzando los 4330 km de recorrido. Este último tramo en Canarias salta de isla a isla desde Lanzarote a El Hierro, completando en la isla del meridiano los últimos 37,7 km de su recorrido y llegando al «fin del mundo».
El trayecto coincide en gran parte de su recorrido con el Camino de la Virgen, que une la Ermita de la Virgen de los Reyes con Valverde. Desde el año 1745, cada cuatro años, los romeros herreños realizan la bajada y subida de la virgen, acompañando en procesión a la misma por estos mágicos caminos. El GR 131 recorre la isla de este a oeste y pasa por su punto más alto, el Pico de Malpaso, atravesando una diversidad paisajística increíble y ofreciendo una visión completa de los valores naturales y culturales de la isla. Además de descubrir excepcionales paisajes y adentrarnos en un mundo rural fascinante, el recorrido va pasando por las diferentes «rayas», zonas limítrofes donde la virgen en procesión es entregada por los vecinos de una población a los de la siguiente.

En esta ocasión, para completar la ruta hemos realizado un trekking de dos días con noche en Frontera, abandonando el recorrido para pernoctar, ya que no existen refugios, alojamientos ni zonas de acampada durante el trayecto. Aquí puedes ver un cuadro con los detalles técnicos de la ruta.

En el siguiente enlace dispones de un excelente mapa en pdf deln GR131:
https://www.rutas.laruinagrafica.com/sendero-gr-131-camino-de-la-virgen-el-hierro-islas-canarias
Etapa 1. Aeropuerto-Tigaday.
El recorrido comienza en la pequeña población costera y turística de Tamaduste, situada muy cerca del aeropuerto, lo que implica que los visitantes que lleguen a la isla puedan empezar la ruta nada más bajar del avión o, si lo prefieren, acercarse en taxi a Tamaduste.
Desde el aeropuerto, siguiendo la carretera HI-20, en menos de 3km llegamos al punto del inicio oficial del GR131. A partir de aquí, de entrada, tenemos el tramo más duro del sendero, debido a la gran pendiente por la que discurre el camino en su subida hacia Valverde. Desde los 0 metros ascendemos hasta los 550 metros de la capital de la isla, donde podemos hacer un alto para visitar su coqueto casco histórico.


Desde el núcleo de Valverde el camino continúa por una zona rural con diferentes caseríos y pequeños pueblos durante un tramo de aproximadamente 6 km que recorre terrenos agrícolas y ganaderos y un bello paisaje rural. En este tramo pasamos por el Paisaje Protejido de Ventejís, el volcán de la Caldereta y la población de Tiñor. Encontramos también la primera de las «rayas» en Tejegüete y nos adentramos en la meseta de Nisdafe, una zona tradicional de cultivos que nos lleva hasta la siguiente raya de Cuatro Esquinas, muy próxima ya a la población de San Andrés, donde se puede hacer alguna parada de descanso.

A partir de la raya de Cuatro Esquinas el paisaje va a cambiar considerablemente y comenzamos a adentrarnos en la zona de monte y cumbre. El sendero continua pasando por las rayas de la Cruz del Niño y la Mareta, adentrándose ya en el Parque Rural de Frontera y cogiendo la línea de crestería de la isla en su zona de cumbre.
Destaca en este tramo el paso por la hoya de Fileba, cono volcánico de naturaleza explosiva, y por la zona de La Llania, que ofrece una de las mejores manifestaciones de fayal-brezal de la isla. Antes se encuentra el Bailadero de las Brujas, otra zona de enorme encanto.


Justo antes de llegar al pico de Tenerista (1416 metros) y a la piedra de Dos Hermanas, nos desviamos por el sendero EH.2, rumbo a Tigaday, ya en el golfo de Frontera, puesto que hemos decido pernoctar allí para seguir la ruta al día siguiente.
La verdad que realizar esta variante ha sido un acierto, pues se trata de una bajada muy atractiva a través del denominado Camino de San Salvador. Un sendero bien marcado y con fuerte pendiente comunica la zona de la cumbre con las poblaciones del valle de Frontera. Nos introducimos por él en un nuevo paisaje donde dominan fayas, brezos y algunas especies de la Laurisilva. Al comienzo de la bajada nos encontramos con la pequeña ermita, recóndita y de gran belleza, así como con una zona de ceremonias muy llamativa en medio del bosque.


Conforme seguimos descendiendo, el fayal – brezal va dando paso a zonas de transición con vegetación del piso basal y zonas de cultivos. En seguida, la ausencia de bosque nos permite ver excelentes panorámicas del golfo de Frontera, con los Roques de Salmor al fondo. Tras cuatro kilómetros de descenso habremos llegado a Tigaday, núcleo de población con todos los servicios necesarios donde pasamos la noche.
Etapa 2. Cruz de los Reyes – Faro de Orchilla.
Comenzamos muy temprano la jornada cogiendo un taxi que nos sube desde Tigaday hasta el pico Tenerista, en la carretera donde se encuentra el cruce con el EH.2 (camino San Salvador). De esta forma nos ahorramos volver a recorrer el camino en sentido ascendente y continuamos por el GR.131 en el punto en el que lo habíamos abandonado.
Comenzamos a caminar y pronto pasamos por la piedra de Dos Hermanas y la raya del Cepón, llegando hasta la Cruz de los Reyes, otro punto imprescindible de la ruta, donde se realiza el acto central y de fraternidad de la Bajada de la Virgen.

A partir de este punto el camino continua por la crestería de la isla, hasta tocar el pico de Malpaso, techo de la isla con sus 1501 m, desde donde se inicia ya el descenso observando hacia un lado el maravilloso golfo de Frontera y hacia el otro las laderas del Julan, con sus bosques de pino canario y pino insigne.

El siguiente cambio importante se produce cuando pasamos por la raya de Binto y entramos de lleno en la zona comunal de pastoreo de la isla, conocida como la Dehesa, y que constituye un paisaje natural humanizado absolutamente singular y bello, sin duda, uno de los mayores tesoros de la isla de El Hierro. Hoy en día, con mucho menos ganado que años atrás, es un espacio que aun subsiste al paso del tiempo y la modernidad. Un lugar mágico en el que la actividad humana de subsistencia se mezcla con sabiduría con la naturaleza para conformar un paisaje de alto valor patrimonial.
En esta zona nos encontramos también con lugares de gran valor etnográfico y cultural, como la Cruz de los Humilladeros, el descansadero de Gorona o la piedra de los Regidores, para finalmente llegar a la Ermita de la Virgen de los Reyes. Durante el camino comienzan a acompañarnos parejas de cuervos que sobrevuelan nuestras cabezas con sus inconfundibles graznidos.


Tras la obligada parada para hacer los honores a la patrona de la isla, comenzamos a descender ya de forma más acusada siguiendo el sendero GR131. Abajo se divisa ya el mar y el antiguo fin del mundo conocido. El paisaje vuelve a cambiar y ahora dominan las tabaibas y sabinas, de carácter arbustivo y más agreste. El viento suele hacer acto de presencia y nos adentramos en un territorio mucho más volcánico y seco.
Durante el descenso divisamos el imponente cono volcánico de Orchilla, con su cráter armónico, perfecto. También el faro, que data del año 1933 y donde termina la ruta.


El GR.131 ofrece aquí dos ultimas oportunidades si aun hay piernas. La primera es la desviación GR 131.a, que desde las proximidades de la montaña de Orchilla, en el malpaís de los Negros, nos lleva al monumento del Meridiano Cero. La segunda desciende por la pequeña carretera hasta el embarcadero de Orchilla, donde poder tocar el mar en el fin del mundo y saborear el triunfo de otra bella ruta en el bolsillo.
Muy buena información! Me sumo al desafío 👏👏
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