
Una ruta, ya de por sí espectacular, para subir a Las Cañadas del Teide. En en esta ocasión, vestida de blanco.
NOTA IMPORTANTE: Esta ruta se ha realizado cumpliendo con la normativa de lucha contra la Covid-19, así como con las restricciones de cierre de carreteras debido a la nevada y siendo escrupulosamente respetuoso con la naturaleza. En condiciones meteorológicas adversas y con nieve reciente, se trata de una ruta que no es recomendable para personas sin experiencia en senderismo de montaña y alta montaña, que requiere de conocimientos en cuanto a cambios meteorológicos y de saber desenvolverse en montaña.
Hoy compartimos en caminantes la ruta que enlaza el Área Recreativa de Chanajiga, en el municipio de Los Realejos, con el mirador de La Fortaleza, en pleno Parque Nacional de Las Cañadas del Teide. Una ruta de unos 12 kilómetros, con mucho desnivel pero bastante asequible, y que en esta ocasión la hemos hecho cubierta de nieve.

Partimos del área recreativa de Chanajiga, ubicada en el monte público de Los Realejos, fácilmente accesible por carretera y que se puede encontrar en cualquier navegador. En este lugar se puede dejar estacionado el vehículo sin problemas. El día amanece con pequeños chubascos, pero las previsiones meteorológicas son favorables y se evidencia el fin del paso de la borrasca Filomena, que ha dejado toda la cumbre de la isla nevada. Nos ponemos en marcha temprano, ya que, aunque el frio aprieta más a esa hora, nos aseguramos una menor presencia de senderistas y disfrutar de la nieve fresca y virgen.
Desde la misma área recreativa parte el sendero que une esta zona con el descansadero de Piedra de Los Pastores. Se trata de un sendero no señalizado pero que se encuentra en muy buen estado y no tiene pérdida. Parte del centro del área recreativa y asciende unos 400 metros de desnivel por la ladera, pasando por la Galería de la Zarza (donde ya encontramos las primeras nieves) y atravesando una pista. En torno a los 1.500 metros de altitud termina este sendero que enlaza con una pista amplia. Tan solo 100 metros más adelante nos encontramos ya con el cruce de caminos y descansadero de Piedra de Los Pastores.

A partir de este punto tomaremos la pista que sube en línea recta hacia la cumbre, y que coincide con el sendero de la Ruta 0.4.0, que no abandonaremos más hasta el final, y que se encuentra perfectamente señalizada. En esta parte del recorrido podemos seguir siempre transitando por la pista o coger las variantes del recorrido de la 0.4.0 que transitan por sendero. Con mucha nieve fresca, y si no se conoce bien el recorrido, quizás es mejor continuar por la pista para evitar perderse, ya que ésta siempre se encuentra más marcada. Sin embargo, el transito por el sendero, que se adentra más bajo pinar, es mucho más espectacular. Yo elegí la segunda opción, ya que el camino lo conozco prácticamente de memoria. Y mereció la pena, aunque comenzó a lloviznar, lo que unido a la descongelación del hielo en las ramas de los pinos, nos proporcionó un «agradable» baño de agua bien fresquita, además de alguna parada para revisar condiciones meteorológicas y seguridad.

Tras este precioso tramo de sendero nos volemos a incorporar a la pista, siempre siguiendo la Ruta 0.4.0, y seguimos las indicaciones hacia la Degollada del Cedro.

Siguiendo por la pista, observamos como el espesor de la nieve va aumentando, así como el hielo que cubre las ramas de los pinos, ofreciendo un maravilloso espectáculo invernal en plena latitud subtropical. En el ultimo kilometro de ascenso, ya casi a 2.000 metros, el pinar comienza a dejar paso a la vegetación de alta montaña, abriéndose el bosque en un paisaje volcánico totalmente nevado.

Abandonamos el Parque Natural de la Corona Forestal y tras pasar una baliza que marca la entrada en el Parque Nacional del Teide la pista dobla a la derecha y comienza a perder pendiente. En este tramo disfrutamos de una panorámica hermosa hacia abajo, aunque todavía no hemos divisado el Teide, oculto tras las espesas nubes negras que amenazan nuevamente con mojarnos. Y así llegamos al cruce de La Fortaleza, lugar emblemático del parque a poco más de 2.000 metros y con una de las mejores panorámicas del Teide.

Arriba, la sensación es como siempre gratificante, con todo el circo de Las Cañadas a nuestro alrededor, aunque se hecha de menos la presencia del inmenso Teide, tapado por la nubosidad. Sin embargo, en esta ocasión, la montaña nos tenia preparada una grata sorpresa, una de esas experiencias maravillosas que son pura vida. Aquí le dejo los videos de la prueba.

Tras una buena manzana y frutos secos, y tras ver como se descubría el padre Teide ante nuestros ojos, toca bajar al trote para disfrutar de la adrenalina de un buen descenso en nieve fresca. Una autentica pasada, y sin momentos para sacar fotos.
¡Hasta la próxima!!!
¡Qué envidia! Una ruta preciosa.
Me gustaLe gusta a 1 persona