CIRCULAR INVERNAL DE MONTAÑA BLANCA-EL PORTILLO.

Una de las mejores opciones para disfrutar desde muy cerca de la majestuosidad del Teide sin llegar a subirlo.
Uno de los mejores ascensos del Parque Nacional (2747 m de Montaña Blanca) por rutas menos transitadas pero muy accesibles.

Aprovechando el invierno y la presencia de nieve en el Teide y el las cotas superiores de Las Cañadas, hemos realizado esta ruta que combina diferentes senderos homologados del Parque Nacional y ofrece la posibilidad de hacer un recorrido circular fantástico en el entorno más cercano al Teide y por lugares con menos transito de personas. Se trata de una ruta relativamente larga, pero sin grandes desniveles. La ida siempre tiende hacia arriba y la vuelta hacia abajo, pero sin pendientes pronunciadas. Aun así, estamos prácticamente en todo momento por encima de los 2.000 metros, por lo que se requiere de cierta preparación y estar habituado a alta montaña. Veamos como siempre la ficha técnica de la ruta.

Detalles técnicos. Elaboración propia.

Aunque la ruta no tiene problemas, dejo por aquí un mapa de senderos del Parque Nacional con la ruta indicada.

Como dijimos, la ruta parte desde la zona del Portillo Bajo, donde se encuentra el Centro de Visitantes del Parque Nacional y diferentes servicios, y al que se puede llegar fácilmente en vehículo particular o transporte público. Desde ese punto tomamos el sendero nº1, que comienza en un precioso e interesante jardín botánico que podemos visitar y que hay instalado en los alrededores del Centro de Visitantes. Al cabo de unos 500 metros un vallado y una puerta de cierre nos indica que abandonamos esta zona de jardín y nos adentramos de lleno en las Cañadas del Teide.

Esta parte del sendero nº1 tiene muy poco desnivel, más bien es descendente, y ofrece continuas panorámicas al Teide y al muro de La Fortaleza (única parte del antiguo Circo de Las Cañadas que queda en la parte norte). Vamos pasando continuamente por pequeños montículos de pumitas, formados por la erupción de Montaña Blanca, cima a la que nos dirigimos. La vegetación es abundante, con codesos y retamas, y vamos transitando paralelamente al borde superior del pinar canario.

Vistas del Teide desde el primer tramo de la ruta

Al cabo de unos 20 minutos llegamos al primer desvío que debemos tomar. El cruce está perfectamente indicado y seguiremos ahora por el sendero nº6 del Parque, denominado como Montaña de Los Tomillos. Se trata de un sendero histórico, pues es el que utilizaban los antiguos recolectores de hielo y azufre que subían al Teide, así como los primeros montañeros que se aventuraban a ascender al pico más alto de España. Todo este tramo de sendero tiene una longitud de unos 6 kilómetros y nos permitirá acercarnos hasta la misma base de la Montaña Blanca, salvando un desnivel positivo de unos 475 metros, pero sin grandes pendientes.

Ascenso por el sendero de Montaña Los Tomillos sorteando codesos y retamas de gran tamaño.

Este tramo discurre por una zona con depósitos lávicos de pomez, con vegetación de retamas de gran porte y codesos. Luego se pasa por la zona donde se encuentra la Montaña de Los Tomillos, cono volcánico de color oscuro que rompe el paisaje y da nombre al sendero. También pasamos por otro cruce de senderos, concretamente con el nº27, que lleva hasta Montaña Rajada, pero nosotros deberemos seguir recto por el sendero nº6 para llegar hasta la pista de Montaña Blanca.

Cruce con el sendero nº27

En el ultimo tramo la pendiente aumenta un poco y la vegetación comienza tener menor porte y escasear debido a la altura, hasta que llegamos a la pista de Montaña Blanca, sendero nº7, justo en la misma base de la montaña. Hasta ahora, lo más probable es que no nos crucemos prácticamente con nadie y que hayamos disfrutado del silencio y la tranquilidad de la montaña.

Ultimo tramo del sendero nº6

En el cruce doblamos a la derecha y continuamos subiendo por la pista que coincide con el sendero nº7. Se trata del sendero más utilizado para subir al Teide y uno de los más transitados del Parque, por lo que normalmente nos encontramos con mas presencia de gente.

Se trata de una zona de alto valor ecológico, constituida por terreno de piedra pómez, por lo que está completamente prohibido salirse del camino, sobre todo si no hay condiciones de nieve. Desgraciadamente, la montaña se encuentra llena de cicatrices que rompen el paisaje debido al incumplimiento de esta cuestión.

Por esta pista llegamos justo a la base del Teide, donde comienza la subida al gran volcán, y donde hay un desvío que tras apenas 700 metros nos lleva a la cima de Montaña Blanca. En la cima las vistas son maravillosas. Aquí dejo un video, que por supuesto no hace justicia a verlo in situ. La panorámica hacia toda la parte Sur con el Circo de Las Cañadas, hacia el este con Izaña al fondo y hacia el norte con la Fortaleza y el llano de Los Guancheros es impresionante.

Para continuar toca bajar por el mismo tramo del sendero 7 y empezar a bajar por el sendero 6, pero pronto nos encontraremos un cruce con el sendero nº22, que tomaremos para no regresar por el mismo sitio y hacer la ruta circular y más atractiva. Este tramo de descenso por el sendero 22 tiene unos 5 kilómetros de recorrido, y discurre en línea recta hacia la Degollada del Cedro y el Llano de los Guancheros, con la imponente pared de La Fortaleza al fondo.

Cruce de los senderos nº6 y nº22.

Aunque el camino discurre por una zona con otros conos y accidentes geográficos, sigue estando dominado por el material pumítico, las grandes retamas y la hierba pajonera. Se desciende un desnivel de 450 metros por un terreno cómodo sin grandes pendientes. Y nuevamente nos adentramos en una zona menos transitada, aunque a raíz de la aparición de la ruta 0-4-0, cuyo recorrido pasa por este tramo, cada vez se observan más senderistas y corredores por la zona.

Descenso por el sendero 22 con La Fortaleza al fondo.

Una vez terminado este descenso conectaremos de nuevo con el sendero nº1, justo en la zona muy próxima a la Degollada del Cedro y Llano de Los Guancheros. Se trata de un triple cruce que también permite tomar el sendero 25 de Recibo Quemado, pero nosotros tomaremos hacia la derecha para dirigirnos a la zona del Portillo Bajo, donde comenzamos la ruta. Al cabo de unos dos kilómetros pasaremos de nuevo por el cruce con el sendero nº6, que habíamos tomado anteriormente, y seguiremos recto para desandar lo andado y acabar la ruta en el Centro de Visitantes.

Saludos montañeros.

PRADERA DE ORDESA – COLA DE CABALLO.

La ruta estrella del Parque Nacional de Ordesa y Monteperdido. La verás en cualquier lista de imprescindibles para los amantes de la naturaleza.

De los mejores lugares en fondo de valle que se pueden encontrar. Paisaje majestuoso y aguas corrientes en su máximo esplendor. Bosques frondosos, praderas, escarpadas vertientes y alta montaña como telón de fondo. Poco más se puede pedir.

Cascada en Gradas de Soaso.

La ruta de la pradera de Ordesa a la cascada de Cola de Caballo es la más popular del Parque Nacional de Ordesa y Monteperdido. Se trata de un recorrido sencillo y accesible de unos 16 kilómetros (ida y vuelta) que asciende ligeramente desde el aparcamiento de la Pradera de Ordesa hasta el fondo del Circo de Soaso, donde se encuentra la maravillosa cascada de Cola de Caballo.

Tanta popularidad y majestuosidad tienen un elemento en contra: la alta ocupación del recorrido, sobre todo en verano, fines de semana y otras fechas de temporada alta. Para disfrutar de la ruta y del paisaje con mayor tranquilidad, te recomiendo en la medida de lo posible hacerla un día entre semana y partiendo lo más temprano posible. Cuando hagas el recorrido de vuelta, totalmente satisfecho, encontrarás procesiones de gente, grupos organizados y un sinfín de perros (eso si, deben ir atados) que suben por el camino.

Pradera de Ordesa – Circo de Soaso desde arriba, en las inmediaciones del Refugio de Goriz.

En la imagen superior se observa una perspectiva panorámica del terreno por el que asciende la ruta, siempre en el fondo del valle. Una vez en la cascada de Cola de Caballo puedes continuar por el sendero GR 11 hasta el Refugio de Goriz, desde donde se observa todo desde las alturas. Al final del articulo les añado algunas alternativas para caminantes más adaptados a la alta montaña que quieran ampliar recorrido por la zona. Pero ahora pasemos a ver los detalles técnicos de la ruta hasta Cola de Caballo.

Detalles técnicos. Elaboración propia.
Mapa de Ordesa. Federación Aragonesa de Montañismo. Gobierno de Aragón.

Para describir brevemente la ruta, la vamos a dividir en tres tramos diferentes que atravesaremos según vallamos ascendiendo.

Bosque de hayas y abetos.

La primera parte del recorrido transcurre por un frondoso bosque de hayas y abetos, al que accedemos desde el aparcamiento de la pradera de Ordesa. Siguiendo siempre el curso del río Arazas, se trata de un tramo para todos los públicos, sin pendiente y que transcurre por pista forestal o senderos perfectamente adaptados. Lo ideal es hacer la ida por un lado y la vuelta por otro, cruzando el puente que atraviesa el río. Es un tramo corto pero ideal para descansar a la vuelta, aunque estando tan cerca del aparcamiento, puede estar saturado de gente.

Bosque de Hayas en la pradera de Ordesa

Laderas y cascadas.

Es la segunda parte del recorrido, que comienza cuando la pendiente empieza a aumentar ligeramente. La vegetación se vuelve menos exuberante y se abre algún pequeño claro junto al río, que se convierte en el principal atractivo por su constante presencia y por sus abundantes y preciosos saltos de agua.

De la pista principal salen pequeños senderos que nos llevan a algunos miradores para disfrutar de panorámicas de la Cascadas de Arripas, Cascada de la Cueva y Cascada del Estrecho. Se trata de pequeñas cascadas en cuanto a caudal de agua pero con saltos de varios metros. Sin duda un paisaje de gran belleza para disfrutar con tranquilidad, en especial y en mi opinión, el de la Cascada de la Cueva, a la que si iluminan los rayos del sol, adquiere un color espectacular, parecido al que se encuentra en el mar.

Cascada de la Cueva y Cascada del Estrecho

Al cabo de unos kilómetros de ligera subida se acaba la pista forestal y comienza el tramo de subida con más pendiente. Sigue siendo suave, pero se trata ya de un sendero de montaña con algunos escalones.

La vegetación se va abriendo cada vez más y ya no encontramos grandes hayas. Comienza a dominar los pinos y abetos de pequeño porte, llegando así a las Gradas de Soaso, siguiente punto de gran atractivo en la ruta. Se trata de diferentes saltos de agua del río Arazas que se suceden uno detrás del otro y que dan la apariencia de una especie de gradas. El sendero va subiendo por el margen derecho del río, desde donde podemos admirar la belleza del lugar desde múltiples puntos.

Gradas de Soaso

Circo de Soaso y Cola de Caballo.

Una vez superadas las Gradas de Soaso llegamos al último tramo de la ruta: El Circo de Soaso con la cascada de Cola de Caballo al fondo. De repente desaparece la vegetación arbórea y nos encontramos con una gran pradera de herbáceas y zonas inundables, con algunos pequeños pinos en los bordes, y todo cerrado por las escarpadas paredes del Circo de Soaso y los Tres Sorores al frente, imponiéndose sobre el paisaje.

Circo de Soaso y cima del Monteperdido.

Como se puede observar, aquí el paisaje es ya de alta montaña. Sin embargo, la ruta es muy asequible, ya que todo este tramo es bastante llano y cómodo para caminar. Durante el recorrido no podemos dejar de admirar las tres grandes cimas de más de 3.000 metros que tenemos al frente (Los Tres Sorores como se les conoce en el alto Aragón). Se trata del Monteperdido de 3.355 metros y dominando en el centro, el Cilindro de Marbore de 3.328 metros un poco más escondido a la izquierda, y el Pico Añisclo de 3.263 metros y ubicado a la derecha.

Una vez nos vamos acercando al fondo del circo, el camino va girando a la derecha, hasta que en la pared de ese lado, majestuosa aparece la cascada de Cola de Caballo. El por que de su nombre se adivina solo con ver su curiosa forma. Se trata del final de la ruta y de un punto de alta ocupación, por lo que recordamos lo positivo que puede ser llegar temprano para disfrutar de su belleza y de la tranquilidad.

Cascada de Cola de Caballo.
Cola de Caballo. A primera hora con muy poca gente.

Una vez llegado al final de la ruta, y tras un recomendable descanso y avituallamento, nos queda volver por el mismo recorrido al aparcamiento de la pradera de Ordesa, aunque para aquellos que quieran continuar y tengan buenas piernas, la zona ofrece una gran cantidad de alternativas para seguir andando y disfrutando del parque nacional. Hay que tener en cuenta que muy cerca además, tenemos el refugio de Goriz, que con la previsión y antelación suficiente, nos puede servir de base de operaciones para continuar recorriendo la zona. A continuación te propongo tres alternativas interesantes, y recuerda que en la zona hay empresas de guías que preparan excursiones y rutas de todo tipo a las que puedes consultar, especialmente recomendable Guías de Torla Ordesa. https://www.guiasdetorlaordesa.com/

Alternativas 1. Hacer la misma ruta pero subiendo o bajando por la senda de los Cazadores. La senda de los Cazadores es un sendero que transcurre por la ladera sur y que parte del mismo aparcamiento, perfectamente señalizada. Añade algo de dureza a la ruta por la elevada pendiente del tramo inicial, pero permite hacer una circular y no una ida y vuelta por el mismo sitio.

Alternativa 2. Subir hasta el refugio de Goriz y hacer noche. Al día siguiente bien temprano se puede completar la ruta hasta el Monteperdido, subir hasta el lago helado o continuar por el GR 11.

Alternativa 3. Subir a Goriz y volver por la Faja Pelay.

Y con este video de la majestuosidad de la montaña en el Circo de Soaso les dejo hasta la próxima.

Saludos montañeros.

TOUBKAL INVERNAL EN DOS DÍAS. (4.167 M)

Subida invernal al techo de la Cordillera del Atlas y del Norte de África con noche en el Refugio del Toubkal. Una cima maravillosa a -11ºC y con vientos de 50km/h.

Tan cerca geográficamente, tan lejos culturalmente, la travesía del Toubkal en invierno ofrece la posibilidad de subir un 4.000 accesible y de disfrutar de uno de los paisajes de montaña más bellos del planeta.

Panorámica desde la cima del Toubkal. 7 de marzo de 2022.

Con sus 4.167 metros, el Toubkal es la montaña más alta del Atlas, la gran cordillera que separa el África mediterránea del desierto del Sáhara. Se trata de un área volcánica y de crestas alpinas ubicada en el denominado Alto Atlas, donde se encuentran otros 4 miles, como el Timesguida (4.089 m), el Ras (4.083 m) o el Imouzzer (4.010 m). Por su cercanía a Canarias y a España, es un 4 mil muy apetecible, bastante sencillo en verano, y, como veremos, con mayor atractivo alpinístico en invierno.

Sobrevolando el cielo marroquí, y según nos vamos acercando al aeropuerto de Menara, podemos divisar en su plenitud la grandilocuencia con las que nos hablan estas montañas del Alto Atlas. Su presencia impone y se observa claramente su carácter de barrera natural entre dos mundos muy distintos.

El Alto Atlas vestido de blanco desde vuelo de Iberia a Marrakech-Menara.

Una vez en tierra, y según nos acercamos, la aridez norteafricana deja paso a un paisaje de montaña y nieve (en invierno), surcado por innumerables riachuelos y profundos barrancos. Por otro lado, se disfruta de una aroma a cultura diferente, tan cercana, pero tan desconocida. En cuanto a la subida, es exigente pero accesible, no exenta de alpinismo en invierno, sobre todo con la gran cantidad de nieve que hallamos en la expedición que yo hice.

Aquí les dejo un pequeño video con algunos momentos de la ruta. Lo mejor para animarse a hacerla, aunque nunca un video (y menos con medios tan humildes como éste) hace honor a la majestuosa realidad de la montaña.

Para los que estén pensando en la ascensión, en visitar el lugar o, simplemente, quieran más información, les dejo como siempre un cuadro con información de interés y algunos detalles técnicos de la ruta.

Detalles técnicos. Elaboración propia.

El ascenso comienza desde Imilil y el camino va sorteando por pistas de tierra y senderos los diferentes caseríos y pequeños campos hasta llegar al control de entrada al Parque Nacional, una caseta y un pequeño garage ubicados en una llanura en la que desemboca el valle de subida. También pasaremos por Aremd, a casi 2.000 metros, siendo el poblado más elevado del Valle de Imilil.

A partir de este punto comienza el sendero de subida en sí, un camino bien marcado ya dentro del Parque Nacional y que discurre a lo largo del cauce del río Isougouanne. En este tramo ya aumenta algo la pendiente y continuamos pasando por pequeños núcleos de casas y pequeñas tiendas de comestibles, bebidas frescas y souvenirs. En invierno la mayoría se encuentran cerradas, pero siempre hay alguna abierta en la que aprovisionarse de forma económica si es necesario. Continuando por el sendero llegamos hasta el «Marabout de Sidi Chamharaouch», con una pequeña mezquita que es lugar de visita de muchos locales y un buen lugar de descanso a medio camino entre Imilil y los refugios. Llama la atención la gran roca pintada de blanco del Marabout, que es la morada de un espíritu benéfico protector. Es por ello que durante esta parte del camino nos encontramos todavía con gran cantidad de población local haciendo el camino.

Marabout de Sidi Chamharaouch subiendo hacia el Toubkal.

A partir de aquí el sendero abandona la parte más cercana al cauce y asciende por ladera hasta la zona de los refugios. Nos encontramos alguna pequeña edificación aislada y nos vamos adentrando en el valle, plenamente rodeados ya por las grandes montañas. En condiciones de duro invierno ya solo nos encontramos con algunos montañeros y porteadores, y con los burros incansables, que abastecen los refugios y hacen de porteadores de algunos visitantes.

Al cabo de unas horas divisamos los refugios, el Les Muflons en primer término y detrás el del CAF.

Refugios del Toubkal.

En la segunda etapa, en condiciones de nieve importante, el sendero se pierde por completo y es necesario conocer el trayecto o guiarse por track o guía local. Nada más salir del refugio hay un primer tramo de fuerte pendiente hasta llegar a una ensenada amplia en medio de la montaña, que se puede atravesar prácticamente en línea recta.

Tramo de ruta entre refugios y cima.

Una vez superada esta gran ensenada, nos toca la parte final, la más dura y delicada de la subida en condiciones de nieve. Es muy recomendable el uso de crampones y piolet. Primero ascendemos por una fuerte pendiente hasta llegar a un primer corte donde ya se divisa la cima del Toubkal y todas las montañas circundantes. A partir de aquí, hay un pequeño paso delicado con caída importante, aunque no es un gran balcón. En nada hacemos la ultima arista y coronamos la cima.

En la cima del Toubkal. 4.162 metros.

Arriba, el paisaje es brutal. Pese a las condiciones de frio y viento, disfrutamos de ese momento especial tan difícil de explicar, y de un paisaje sobrecoger de montañas y cordillera, muy al estilo pirenaico, pero de mayor envergadura. Queda bajar, pero éste es el momento especial de esta pequeña aventura de montaña africana.

Hasta la próxima.

CUMBRES DE UCANCA

El paseo de alta montaña con las mejores vistas de Las Cañadas del Teide.

Como un video vale más que mil palabras (o algo así dicen), mejor comenzar este post con la impresionante panorámica que nos espera en las Cumbres de Ucanca. Es fascinante.

Vista panorámica desde las Cumbres de Ucanca.

Las cumbres de Ucanca constituyen un autentico mirador donde disfrutar de las mejores vistas del Circo de Las Cañadas y del edificio volcánico de Teide Pico Viejo. Estas cumbres continúan de la mano de la cima de Montaña Guajara hacia el oeste, ofreciendo amplias y espectaculares panorámicas también del sur de la isla y su corona forestal. Eso sí, es un terreno de alta montaña, con fuerte viento habitualmente y alta insolación, sobre todo en verano.

El recorrido aquí expuesto coincide casi totalmente con el sendero número 31 del Parque Nacional del Teide, y a continuación te dejamos los detalles de la ruta.

Detalles técnicos. Elaboración propia

La ruta comienza en la zona del aparcamiento del Parador Nacional de Turismo, donde puedes dejar el vehículo o llegar en transporte público. En este punto seguimos las indicaciones del sendero nº 4 del Parque Nacional (denominado Siete Cañadas) y nos adentramos en las llanuras meridionales de las Cañadas, caminando siempre en aproximación hacia la zona de Montaña Guajara y las cumbres del sur del Parque Nacional. Una vez llegamos a la zona conocida como El Capricho, tomamos el cruce donde comienza el sendero nº31 del Parque (denominado Cumbres de Ucanca). A partir de este punto viene el tramo más duro, pues se trata de una subida continua que va haciendo zig zag y salva unos 320 metros de desnivel hasta llegar a la Degollada de Ucanca.

Por esta misma subida se accede al Alto de Guajara, por lo que este tramo suele ser un poco más transitado. La propia subida a Guajara la hemos publicado en:

Subida a la Degollada de Ucanca y Montaña Guajara con el inmenso Llano de Ucanca y sus cumbres a la espalda.

De camino a la Degollada, durante la subida, el paisaje se va haciendo más agreste y se empieza a dimensionar el gran espacio de Las Cañadas. Encontramos también curiosidades como la de este enorme pino canario, del que contamos un poco de su historia en la anterior publicación.

Un héroe que sobrevive en las alturas.

Una vez que llegamos a la Degollada, tomamos el cruce hacia la derecha, dejando atrás la subida al Alto de Guajara. Comienza aquí lo que constituye el verdadero paseo por las cumbres de Ucanca, en un sendero que va discurriendo por el filo de la cresta, ofreciendo panorámicas hacia ambas vertientes: pinar del sur y Cañadas del Teide. El sendero va siempre transcurriendo por el límite sur del Parque Nacional, entrando y saliendo continuamente de los límites del espacio natural protegido. Esta parte del recorrido, además, suele ser mucho más tranquila y solitaria.

Las vistas son espectaculares. El tamaño minúsculo de los vehículos que se aprecian en el parking del Parador Nacional y en la zona del Teleférico, así como la pequeña línea que constituye al carretera general, dan una idea y un marco para medir la inmensidad del Llano de Ucanca y del resto del territorio volcánico de Las Cañadas. Al frente, siempre imponente, el edificio volcánico de Teide – Pico Viejo, con sus 3716 metros, nos vigila en todo momento.

El Teide y Pico Viejo desde las cumbres de Ucanca.
Siempre bordeando el límite del Parque Nacional por la dorsal de las cumbres de Ucanca.

Pero no solo disfrutamos del paisaje, nos encontramos en una zona con una flora excepcional y unos valores geomorfológicos singulares. La siempre presente retama comparte espacios con grandes campos de tajinastes, a los que habrá que volver a visitar cuando estén en floración para disfrutar del espectáculo completo. Hacia el sur comienza la línea de la Corona Forestal de pino canario.

Campo de tajinastes y retamas con el Alto de Guajara al fondo.

La ruta continua llaneando, sin grandes desniveles, aunque es cierto que algún tramo está mal señalizado y puedes salirte del camino. Hay que tener en cuenta que debes avanzar siempre sin desviarte de la cresta. Al cabo de varios kilómetros el sendero comienza a descender y pasa junto al conocido como «Sombrero de Chasna», un derrame lávico que constituye un hito especial del paisaje.

Una vez pasado este punto nos espera la zona del Lomo del Asiento, con especulares ejemplares de pinos canarios. A partir de aquí, puedes dar la vuelta y regresar al punto de inicio, o incluso continuar descendiendo hasta Vilaflor, pequeño municipio de gran belleza rural que es el más alto del estado español, y luego volver en vehículo o transporte publico al parador nacional.

Con el «sombrero de Chasna» y Vilaflor al fondo.

Pues eso, otra ruta maravillosa para disfrutar del Parque Nacional del Teide. Si has llegado hasta aquí, espero que te animes a realizarla y la disfrutes como yo.

UN HÉROE EN LAS ALTURAS

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Hacía tiempo que lo había visto. Desde el Parador, incluso, desde la carretera, antes de las curvas de los azulejos. A lo lejos, parecía insignificante. Pero en la inmensidad de Las Cañadas del Teide, uno que conoce un poco, sabía que no era normal. Hoy fui a visitarlo. Subí hasta su pequeño andén, en el que sobrevive tranquilo, protegido por un talud de roca enorme, no en la falda, sino en el mismísimo pecho del Alto de Guajara, donde la cresta del circo de las Cañadas pasa a llamarse como las Cumbres de Ucanca.

¿Alguien sabe cual es el pino a mayor altitud de Canarias? Mi amigo se encuentra a casi 2.400 metros de altitud, se levanta y se acuesta todos los días mirando a los ojos del padre Teide, y puede ser, sin lugar a dudas, el pino adulto que vive más alto de Canarias. Por encima se pueden ver otros familiares muy pequeños, sobreviviendo al frío y a la altura en pequeños taludes protegidos. Pero el ejemplar de mayor porte, con casi 25 metros de altura, es sin duda este maravilloso árbol. Y está solo, allí, donde solo crecen pequeñas retamas, arbustos y hierbas.

Mientras charlaba con él, me di cuenta como su especie se ha adaptado a la vida perra y dura. Porque están allí, quietos, en las alturas, siempre bellos e imponentes, soportando heladas y nieve en inverno, calor e insolación brutal en verano. El Pino Canario, una especie infravalorada, bella y especial, que es esencia de nuestro paisaje y de nuestra vida. Mis respetos amigo. Ojalá te vaya bien y los humanos te dejen vivir en paz y armonía, aunque algún pesado como yo, te vaya a visitar de vez en cuando. Hasta la próxima.

Playas salvajes en la costa de Los Realejos, Tenerife.

Aprovechando las grandes mareas de finales de verano, realizamos un recorrido para descubrir las impresionantes calas de arena negra de la costa realejera.

Cerca de casa se encuentran Los Roques, La Fajana, Castro y La Grimona. 4 playas naturales para enamorarse.

LA IDEA: En esta ocasión nos quedamos muy cerca de casa. Tenemos la suerte de vivir aquí, y por mucho que viajemos y descubramos lugares maravillosos, éstos no tienen nada que envidiar a lo que, por suerte, tenemos al lado. Abandonamos la montaña y nos vamos a la costa para disfrutar de una ruta en la que combinar el deporte con el ocio y el disfrute de paisajes litorales preciosos.

Esta ruta la podemos hacer en cualquier época del año, siendo un recorrido lleno de atractivos naturales y culturales, pero en esta publicación añadimos la posibilidad de realizar el trayecto a finales de verano, aprovechando las amplias mareas y bajamares para acceder y disfrutar de estas increíbles playas salvajes, que en esta época del año visten sus mejores galas de arena negra.

Como vemos en el siguiente mapa, te proponemos una ruta sencilla pero no exenta de dureza, ideal para la práctica del senderismo o para un buen entreno de trail running.

Mapa del recorrido.

PUNTOS DE INTERÉS.

Playa de Los Roques: Pequeña cala cubierta por callaos durante casi todo el año. En estas fechas se descubre como una preciosa playa de arena negra, ubicada junto a la urbanización del Hotel Maritim y bajo el barrio del Toscal, en el límite del Paisaje Protegido de Rambla de Castro. Destacan por su belleza los dos imponentes Roques que dominan la cala y que durante este periodo de bajamar quedan incluso accesibles desde la arena.

Playa de Los Roques

Ruinas del elevador de aguas de la Gordejuela: Edificio construido en el año 1903 por la familia Hamilton que albergó la primera máquina de vapor de la isla y que se utilizaba para elevar las aguas de los nacientes hacia las zonas del cultivo de plátanos. Hoy en día se trata de unas ruinas visibles desde gran parte de la costa, imponentes y con cierto encanto. Es una lástima que no se haya podido conservar como valor patrimonial. No se trata de Abu Shimbel, ni de Petra, pero tras viralizarse ciertas publicaciones de propaganda, se ha convertido en todo un éxito del «cazafotos» como ruinas atractivas en el paisaje.

Ruinas de Gordejuela y playa de La Fajana.

Playa de La Fajana: Estrecha cala de callaos durante gran parte del año, en esta época se convierte en una enorme playa de arena negra, sobre todo en la bajamar. Interesante para la práctica del surf y muy peligrosa en cuanto a corrientes y oleaje. Debido a su complicada accesibilidad, se trata de la más agreste y salvaje de todas, con una belleza paisajística brutal, enclavada en un entorno natural aislado, solo contemplado por la presencia de las ruinas de Gordejuela y los antiguos estanques para acumular agua de los nacientes.

Playa de La Fajana

Fortín de San Fernando: Pequeña fortaleza ubicada en el corazón de la Rambla de Castro, sobre los riscos entre las playas de La Fajana y Castro. Fue construida a finales del siglo XVIII para la vigilancia de esta zona de la costa, con el objetivo de evitar ataques piratas a la Hacienda. Ha sido rehabilitado hace poco y conserva un gran atractivo cultural gracias a la presencia de los antiguos cañones que aun se encuentran en el fortín. Las vistas son impagables.

Fortín de San Fernando

Playa de Castro: Toma su nombre de la antigua Hacienda y constituye el centro del Paisaje Protegido. Pequeña cala de callaos durante gran parte del año, en está época se convierte en una playa de arena negra de dimensiones considerables. Quizás la más atractiva desde el punto de vista paisajístico, por la belleza de su entorno acantilado y por la presencia del inconfundible Roque del Camello. Prácticamente desierta en el pasado, en los últimos tiempos se ha facilitado el acceso y su uso. La presencia de un pequeño naciente de agua que vierte desde el acantilado (hay que reconocer que tiene cierto encanto), se ha convertido en una autentica moda «cazafotos» y se ha viralizado en redes sociales, llevando, en momentos puntuales, a una afluencia que puede superar la capacidad de carga del entorno natural. Peligrosa con corrientes y oleaje.

Playa de Castro.

Casona de Castro y palmeral: Edificio principal de la Hacienda de los Castro construido en el siglo XVI y rehabilitado a finales del siglo pasado. Se sitúa en el centro de la antigua Hacienda y del espacio natural protegido. De gran belleza y valor arquitectónico y patrimonial, se encuentra rodeado de, probablemente, el mejor palmeral de palmera canaria (Phoenix canariensis) que alberga la isla de Tenerife. Una imagen vale más que mil palabras.

Hacienda de Castro y palmeral.

Playa del Socorro: Es la gran playa seminatural de arena negra de la zona. Ideal para el baño y famosa por la práctica del surf. Es muy peligrosa por las corrientes y el oleaje, aunque tiene un excepcional servicio de socorrismo al ser una playa casi urbana y de acceso rodado. Goza de algunos servicios interesantes, sobre todo de cara a esta ruta, tenemos el Kiosco de Doña Carmen, ideal para un refrigerio en el camino.

Playa del Socorro

Playa de La Grimona: Ubicada junto a la playa del Socorro, es el punto donde acaba nuestro recorrido. En invierno no es ni siquiera una playa o cala, sino que se configura como un continuo de rocas y callaos en la costa. En esta época, con la pleamar, aparece una pequeña cala de arena negra rodeada del acantilado.

Playa de La Grimona.

EL RECORRIDO: Como es habitual, adjuntamos ficha técnica de la ruta.

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El recorrido es bastante identificable y no tiene pérdida. Se trata de seguir en todo momento el sendero de la costa de Los Realejos, denominado también sendero del agua, que atraviesa el Paisaje Protegido la Rambla de Castro y que une la zona urbana del Puerto del La Cruz con la playa del Socorro. También es un sendero muy conocido debido a que forma parte de la Tenerife Blue Trail, siendo el ultimo tramo que conecta con la llegada al Puerto de la Cruz.

Existen diferentes bifurcaciones y desvíos que conectan este sendero con diferentes urbanizaciones. Deberemos obviar éstas y seguir siempre el camino que va bordeando el litoral, cogiendo solo las conexiones que nos llevan hasta cada una de las playas, que son las siguientes:

Los Roques: El acceso se encuentra en el mismo comienzo del sendero, en la zona urbana del Hotel Maritim. Sin embargo, en la actualidad se encuentra cerrado por desprendimientos. Existe un camino alternativo que ha sido señalizado y que transita por la parte superior, en el entorno de la urbanización Romántica II. Una vez llegamos al Mirador de la Urbanización, existe un camino que nos lleva hacia otro mirador más cercano a la playa y su entorno inmediato. (Véase advertencias en ficha técnica).

La Fajana: Siguiendo el sendero la costa, y una vez hemos pasado la zona de las ruinas del elevador de agua de la Gordejuela, encontramos un tramo de pronunciado descenso con una valla de madera. Al finalizar el mismo cruzamos un pequeño puente y encontramos un desvió hacia el mar (ojo no esta señalizado). Tras un pronunciado tramo de escaleras llegaremos a un viejo estanque y unas ruinas en el mismo litoral. De aquí a la playa es obligado cruzar entre los grandes bloques de piedras y callados, siempre con las advertencias realizadas en la ficha técnica y teniendo en cuenta la peligrosidad.

Castro: En el sentido elegido en esta ruta, justo antes de la Casona de Castro, encontramos varios desvíos que nos llevan al Fortín de San Fernando y a la playa de Castro. Siempre bajando hacia el mar, no tiene perdida, pues el camino ha sido rehabilitado y acondicionado hace poco, y es bastante accesible para cualquiera.

La Grimona: El acceso se realiza desde la Playa del Socorro, aprovechando la bajamar y por la misma arena de la playa. Existe un pequeño camino en parte alta, sobre los callados, que permite conectar con la zona sin la existencia de amplias bajamares. Sin embargo, es un sendero con cierto peligro por desprendimientos y sin ningún tipo seguridad.

Cañones en el Fortín de San Fernando.

HIERRO. HASTA EL FIN DEL MUNDO. TAMADUSTE-FARO DE ORCHILLA (GR131).

Apasionante trekking de dos días por el «Camino de la Virgen» para recorrer de punta a punta la isla de moda, la menos poblada y más agreste de Canarias.

Un plan para perderse en un territorio rural y singular, lleno de magia y alejado de todo el ruido mundano. Un viaje al fin del mundo rumbo al faro de Orchilla, antiguo meridiano 0.

Los hermanos Coria han puesto de moda El Hierro. La gran serie de Movistar ha descubierto para muchos los increíbles paisajes y el encanto de la isla mas recóndita y agreste de Canarias.

El Hierro, con sus apenas 268 km2, es la menor de las islas de Canarias (exceptuando los islotes). El elemento fundamental que define a la isla es su diversidad paisajística. En tan poca superficie, alberga una cantidad de paisajes y una biodiversidad espectacular. Se trata de la isla menos poblada y de la más agreste, en la que viven poco más de 11.000 personas, y que ha sido declarada como Geoparque y Reserva de la Biosfera por la UNESCO. ​

Antes de Greenwich y hasta 1884, el Meridiano Cero pasaba por El Hierro, concretamente por Punta de la Orchilla, lugar que antes del descubrimiento de América se consideraba como el extremo más occidental del mundo, extremo al que te llevaremos en este viaje.

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El Golfo y Roques de Salmor, desde el Camino de San Salvador. Frontera.

El GR.131 es un sendero de largo recorrido que se extiende por el archipiélago canario de este a oeste, siguiendo la idea del recorrido europeo E-7, que desde Hungría recorre Eslovenia, Italia, Francia, Andorra, España y Portugal, para finalizar en Canarias alcanzando los 4330 km de recorrido. Este último tramo en Canarias salta de isla a isla desde Lanzarote a El Hierro, completando en la isla del meridiano los últimos 37,7 km de su recorrido y llegando al «fin del mundo».

El trayecto coincide en gran parte de su recorrido con el Camino de la Virgen, que une la Ermita de la Virgen de los Reyes con Valverde. Desde el año 1745, cada cuatro años, los romeros herreños realizan la bajada y subida de la virgen, acompañando en procesión a la misma por estos mágicos caminos. El GR 131 recorre la isla de este a oeste y pasa por su punto más alto, el Pico de Malpaso, atravesando una diversidad paisajística increíble y ofreciendo una visión completa de los valores naturales y culturales de la isla. Además de descubrir excepcionales paisajes y adentrarnos en un mundo rural fascinante, el recorrido va pasando por las diferentes «rayas», zonas limítrofes donde la virgen en procesión es entregada por los vecinos de una población a los de la siguiente.

Ermita de la Virgen de los Reyes. Inicio del camino de la Virgen

En esta ocasión, para completar la ruta hemos realizado un trekking de dos días con noche en Frontera, abandonando el recorrido para pernoctar, ya que no existen refugios, alojamientos ni zonas de acampada durante el trayecto. Aquí puedes ver un cuadro con los detalles técnicos de la ruta.

Detalles técnicos. Fuente y elaboración propia

En el siguiente enlace dispones de un excelente mapa en pdf deln GR131:

https://www.rutas.laruinagrafica.com/sendero-gr-131-camino-de-la-virgen-el-hierro-islas-canarias

Etapa 1. Aeropuerto-Tigaday.

El recorrido comienza en la pequeña población costera y turística de Tamaduste, situada muy cerca del aeropuerto, lo que implica que los visitantes que lleguen a la isla puedan empezar la ruta nada más bajar del avión o, si lo prefieren, acercarse en taxi a Tamaduste.

Desde el aeropuerto, siguiendo la carretera HI-20, en menos de 3km llegamos al punto del inicio oficial del GR131. A partir de aquí, de entrada, tenemos el tramo más duro del sendero, debido a la gran pendiente por la que discurre el camino en su subida hacia Valverde. Desde los 0 metros ascendemos hasta los 550 metros de la capital de la isla, donde podemos hacer un alto para visitar su coqueto casco histórico.

Señalización del inicio de GR 131 en Tamaduste.
Empinadas rampas de subida hacia Valverde por terreno volcánico.

Desde el núcleo de Valverde el camino continúa por una zona rural con diferentes caseríos y pequeños pueblos durante un tramo de aproximadamente 6 km que recorre terrenos agrícolas y ganaderos y un bello paisaje rural. En este tramo pasamos por el Paisaje Protejido de Ventejís, el volcán de la Caldereta y la población de Tiñor. Encontramos también la primera de las «rayas» en Tejegüete y nos adentramos en la meseta de Nisdafe, una zona tradicional de cultivos que nos lleva hasta la siguiente raya de Cuatro Esquinas, muy próxima ya a la población de San Andrés, donde se puede hacer alguna parada de descanso.

Espectacular colorido en terrenos donde se mezcla el mundo rural con la naturaleza en Nisdafe.

A partir de la raya de Cuatro Esquinas el paisaje va a cambiar considerablemente y comenzamos a adentrarnos en la zona de monte y cumbre. El sendero continua pasando por las rayas de la Cruz del Niño y la Mareta, adentrándose ya en el Parque Rural de Frontera y cogiendo la línea de crestería de la isla en su zona de cumbre.

Destaca en este tramo el paso por la hoya de Fileba, cono volcánico de naturaleza explosiva, y por la zona de La Llania, que ofrece una de las mejores manifestaciones de fayal-brezal de la isla. Antes se encuentra el Bailadero de las Brujas, otra zona de enorme encanto.

Hoya de Fireba. Foto anterior, puesto que durante la ruta la niebla ocultaba el lugar.
Bailadero de las Brujas

Justo antes de llegar al pico de Tenerista (1416 metros) y a la piedra de Dos Hermanas, nos desviamos por el sendero EH.2, rumbo a Tigaday, ya en el golfo de Frontera, puesto que hemos decido pernoctar allí para seguir la ruta al día siguiente.

La verdad que realizar esta variante ha sido un acierto, pues se trata de una bajada muy atractiva a través del denominado Camino de San Salvador. Un sendero bien marcado y con fuerte pendiente comunica la zona de la cumbre con las poblaciones del valle de Frontera. Nos introducimos por él en un nuevo paisaje donde dominan fayas, brezos y algunas especies de la Laurisilva. Al comienzo de la bajada nos encontramos con la pequeña ermita, recóndita y de gran belleza, así como con una zona de ceremonias muy llamativa en medio del bosque.

Ermita de San Salvador
Pequeño espacio ceremonial en medio del bosque. Camino de San Salvador.

Conforme seguimos descendiendo, el fayal – brezal va dando paso a zonas de transición con vegetación del piso basal y zonas de cultivos. En seguida, la ausencia de bosque nos permite ver excelentes panorámicas del golfo de Frontera, con los Roques de Salmor al fondo. Tras cuatro kilómetros de descenso habremos llegado a Tigaday, núcleo de población con todos los servicios necesarios donde pasamos la noche.

Etapa 2. Cruz de los Reyes – Faro de Orchilla.

Comenzamos muy temprano la jornada cogiendo un taxi que nos sube desde Tigaday hasta el pico Tenerista, en la carretera donde se encuentra el cruce con el EH.2 (camino San Salvador). De esta forma nos ahorramos volver a recorrer el camino en sentido ascendente y continuamos por el GR.131 en el punto en el que lo habíamos abandonado.

Comenzamos a caminar y pronto pasamos por la piedra de Dos Hermanas y la raya del Cepón, llegando hasta la Cruz de los Reyes, otro punto imprescindible de la ruta, donde se realiza el acto central y de fraternidad de la Bajada de la Virgen.

Cruz de Los Reyes

A partir de este punto el camino continua por la crestería de la isla, hasta tocar el pico de Malpaso, techo de la isla con sus 1501 m, desde donde se inicia ya el descenso observando hacia un lado el maravilloso golfo de Frontera y hacia el otro las laderas del Julan, con sus bosques de pino canario y pino insigne.

Pico Malpaso. 1501 m. Techo de El Hierro.

El siguiente cambio importante se produce cuando pasamos por la raya de Binto y entramos de lleno en la zona comunal de pastoreo de la isla, conocida como la Dehesa, y que constituye un paisaje natural humanizado absolutamente singular y bello, sin duda, uno de los mayores tesoros de la isla de El Hierro. Hoy en día, con mucho menos ganado que años atrás, es un espacio que aun subsiste al paso del tiempo y la modernidad. Un lugar mágico en el que la actividad humana de subsistencia se mezcla con sabiduría con la naturaleza para conformar un paisaje de alto valor patrimonial.

En esta zona nos encontramos también con lugares de gran valor etnográfico y cultural, como la Cruz de los Humilladeros, el descansadero de Gorona o la piedra de los Regidores, para finalmente llegar a la Ermita de la Virgen de los Reyes. Durante el camino comienzan a acompañarnos parejas de cuervos que sobrevuelan nuestras cabezas con sus inconfundibles graznidos.

Paisaje de La Dehesa cubierto por la niebla.
Cuervos sobrevolando la Dehesa

Tras la obligada parada para hacer los honores a la patrona de la isla, comenzamos a descender ya de forma más acusada siguiendo el sendero GR131. Abajo se divisa ya el mar y el antiguo fin del mundo conocido. El paisaje vuelve a cambiar y ahora dominan las tabaibas y sabinas, de carácter arbustivo y más agreste. El viento suele hacer acto de presencia y nos adentramos en un territorio mucho más volcánico y seco.

Durante el descenso divisamos el imponente cono volcánico de Orchilla, con su cráter armónico, perfecto. También el faro, que data del año 1933 y donde termina la ruta.

Llegando al mar, con el cono de Orchilla omnipresente.
Faro de Orchilla. Fin de la ruta.

El GR.131 ofrece aquí dos ultimas oportunidades si aun hay piernas. La primera es la desviación GR 131.a, que desde las proximidades de la montaña de Orchilla, en el malpaís de los Negros, nos lleva al monumento del Meridiano Cero. La segunda desciende por la pequeña carretera hasta el embarcadero de Orchilla, donde poder tocar el mar en el fin del mundo y saborear el triunfo de otra bella ruta en el bolsillo.

CIRCULAR DEL PICO VIEJO 3135 m.

Un cráter espectacular, un paisaje sobrecogedor y una cima de más de 3000 m. Casi todo, al alcance de muchos. Disponible todo el año para montañeros con algo de experiencia.

La montaña olvidada de Tenerife ofrece sensaciones increíbles. Todo el mundo quiere subir al Teide, pero aquí te presentamos una ruta complementaria y circular que ofrece lo mejor del Parque Nacional. Imprescindible.

En el borde del cráter de Pico Viejo, con el Teide al fondo.

En el centro de la isla de Tenerife se alzan majestuosos el Teide y el Pico Viejo, conformando casi una misma montaña, pero con estructura y características diferentes. La más conocida, por supuesto, es el Teide, techo del estado español. A su lado se alza el espectacular Pico Viejo, también conocido como Montaña Chahorra, con un cráter de grandes dimensiones y con sus 3135 metros de altitud. Hoy vamos a acercarnos a este apetecible 3000, ubicado en el incomparable marco del Parque Nacional de Las Cañadas del Teide.

El Pico Viejo forma parte del complejo volcánico Pico Viejo-Teide, que comenzó a formarse hace aproximadamente 200.000 años en el centro de la isla. Este complejo surgió de la superposición de los productos emitidos a través de dos grandes bocas eruptivas que dieron lugar a la construcción de dos conos adosados: El Teide y Pico Viejo. De ahí, que hoy en día tengan la apariencia de dos grandes montañas hermanas unidas.

La subida al Pico Viejo es un buen reto de iniciación a los tres miles. No podemos olvidar que se trata de alta montaña, por lo que es necesario disponer de buena preparación física y de los conocimientos necesarios. No es un actividad de senderismo para cualquiera. Dicho esto, tanto por las condiciones climáticas, la ausencia de nieve casi todo el año, así como la existencia de senderos bien marcados y señalizados que nos llevan hasta la cima, supone un aliciente y una oportunidad para empezar el reto de los tres miles, siempre más sencillos aquí, que en Pirineos u otras cordilleras.

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Vista general del Pico Viejo desde el inicio de la ruta

Vayamos al lío. Para subir a la zona del cráter de Pico Viejo existen tres senderos homologados y señalizados del Parque Nacional: Sendero 9 Teide-Pico Viejo, Sendero, Sendero 23 de Regatones Negros y Sendero 28 de Chafarí. Yo he subido y bajado en varias ocasiones por todos ellos. En esta publicación te propongo la que, para mí, es la mejor alternativa, realizando una ruta circular subiendo por el Sendero 9 y bajando por el 28, uniendo luego ambos puntos por el sedero 32. Cualquier otra opción utilizando estos tres senderos es buena, pero personalmente, recomiendo lo siguiente:

1.- No subir por el sendero 28 de Chafarí. Tiene largos tramos de material suelto que añade una dureza innecesaria. Sin embargo, si te gustan las bajadas técnicas, es maravilloso para bajar.

2.- Si buscas tranquilidad, el sendero 9 es ideal, ya que para subir por Regatones Negros primero hay que pasar por el sendero de «La Catedral y Los Roques», mucho más transitado.

Como siempre, aquí tienes los detalles técnicos de la ruta.

Fuente y elaboración propia.
Teide – Senderos | FIMT
Mapa de senderos del Parque Nacional del Teide.

La ruta comienza, como hemos dicho, en el parking del Mirador de las Narices del Teide. El primer tramo, de unos dos kilómetros, transcurre por un sedero prácticamente llano e incluso con pequeños descensos que nos dirige hacia la base del volcán, bordeándolo por su izquierda. Es un pequeño tramo de acercamiento, bastante cómodo y en buenas condiciones, muy variado y que transcurre alternando coladas volcánicas recientes con momentos en los que incluso pasamos por debajo de pequeños pinos.

Imagen del inicio del sendero 9 y su señalización. En este punto transcurre por zona de coladas de lava recientes
Imagen del sendero 9 y señalización. Transcurre en momentos bajo pinar. En este punto se dobla a derecha y pronto se comienza a subir.

A partir del km 2 y hasta el km 7 de la ruta, la pendiente comienza a ser considerable. Es el tramo de verdadera ascensión al Pico Viejo. Como verás se trata de un tramo de solo de 5 km, pero que salva un desnivel positivo de unos 1.100 metros. A ello hay que añadir las condiciones de altura y lo resbaladizo del terreno en algunos tramos.

En este tramo ganamos altura fácilmente y pronto comenzamos a tener vistas espectaculares del circo de Las Cañadas del Teide y de la parte oeste de la isla. La vegetación va desapareciendo poco a poco y el paisaje agreste volcánico comienza a tomar absoluto protagonismo.

Tramo de subida del sendero 9.
Rampas de subida de pendiente considerable y suelo volcánico

Tras poco más de tres kilómetros de dura subida por pendientes infernales llegamos a un punto importante de la ruta, en torno al kilómetro 5,5. Se trata del cruce entre los senderos 9 y 28. El lugar merece un pequeño descanso para admirar el paisaje. Además, puede venir bien para coger aire, porque la pendiente no va a parar de subir ya hasta la cima del Pico Viejo. Hasta este punto deberemos retornar después para realizar el descenso por el sendero 28 de Chafarí.

Cruce de senderos 28 y 9. Perfectamente señalizado. Vistas hacia el circo de Las Cañadas, con Montaña Guajara y el sur de la isla.

A partir de este punto nos quedan apenas dos kilómetros, pero de dura subida, por terreno pedregoso y resbaladizo, ya rozando los 3000 metros, con lo que eso supone en cuanto al oxigeno. Pero una vez arriba podemos respirar profundo y admirar el maravilloso lugar al que hemos llegado. Pico Viejo es una cima preciosa, de las más bonitas que he pisado, principalmente por tres motivos:

1.- El espectacular cráter que durante la subida no se aprecia. Cuando llegas arriba piensas que es imposible que ese enorme hueco hubiese estado ahí. Hablamos de un cráter de 800 m de diámetro y una profundidad máxima de 225 m, que en su momento, albergó un impresionante lago de lava. Una maravilla geológica.

Cráter del Pico Viejo

2.- Las vistas al Teide y su unión fraternal. Desde la cima de Pico Viejo se admira el imponente Teide y se puede ver como está unido como un hermano mayor al Pico Viejo.

El Teide desde la cima de Pico Viejo
Aquí con el equipo completo de subida de marzo de 2021

3.- Al igual que en el Teide se puede observar la panorámica de Las Cañadas y, dependiendo de la nubosidad, varias islas. Pero además, podemos admirar la parte más «salvajemente volcánica» del parque, con las coladas recientes de la erupción de 1798, cuando Pico Viejo entró en acción dando lugar a una de las erupciones históricas de Tenerife, en la que estuvo expulsando lava, cenizas y piroclastos durante aproximadamente tres meses. El resultado hoy en día es una inmensa superficie de materiales negros extendidos por el sector sur.

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Bordeando el cráter y recorriendo la cima en busca de panorámicas interesantes hemos añadido un kilómetro más a la ruta. Toca bajar. Ese momento que siempre llega en la montaña. Para ello retornamos sobre nuestros pasos hasta el cruce con el sendero 28

A partir de este punto, con aproximadamente 9 kilómetros recorridos, comenzamos el descenso de Chafarí. La primera parte, durante unos 2 kilómetros, la bajada transcurre por un sendero marcado sobre la zahorra negra que serpentea la ladera de material volcánico. La pendiente es aquí muy acusada. Si eres de Trail running es una maravilla para correr. Un descenso técnico en el que parece que vuelas. Eso si, debes ir con muchísimo cuidado, no solo para evitar una caída, sino además porque nos encontramos en una zona de alto valor ecológico y muy frágil, en la que hay que evitar a toda costa salirse del sendero marcado y erosionar el terreno.

Al final de este sendero de bajada, enlazamos con una antigua pista, de unos dos metros de ancho, y en la que la pendiente es mucho menor. Este tramo, mucho más sencillo y cómodo, es de unos 3 kilómetros, y nos llevará hasta el cruce de la TF-28.

Tramo de la bajada de Chafarí.

Tras el descenso y con unos 14 kilómetros de dura ruta en los pies, podemos aprovechar para un descanso. Ya solo nos queda retornar al aparcamiento del Mirador de Narices del Teide, donde comenzamos la ruta. Este ultimo trayecto se puede realizar incluso por la propia TF-28, pero no es para nada recomendable, debido a la peligrosidad por la alta velocidad a la que transitan los vehículos y la total desprotección de los peatones. Por ello, utilizaremos un tramo del sendero 32 del Parque Nacional, que se encuentra señalizado en este punto. El mismo transcurre paralelo a la carretera, a pocos metros de distancia, siendo una opción mucho más apetecible que recorrer asfalto.

Hemos llegado al final del trayecto. Recuerda que si te animas a afrontar esta ruta, debes tener máximo respeto por el entorno y la normativa de protección medioambiental. Nos encontramos en un Parque Nacional. Además, Montaña Chahorra y el Teide son dos referentes dentro de la mitología guanche, consideradas montañas sagradas asociadas a dioses por los antiguos pobladores de la isla. Si tienes alguna duda o quieres consultar algo, ya sabes, deja tu comentario o contacta por privado.

BAJO UN MANTO BLANCO. Chanajiga-Cañadas del Teide. 10-01-2021

El Teide y las Cañadas desde La Fortaleza.

Una ruta, ya de por sí espectacular, para subir a Las Cañadas del Teide. En en esta ocasión, vestida de blanco.

NOTA IMPORTANTE: Esta ruta se ha realizado cumpliendo con la normativa de lucha contra la Covid-19, así como con las restricciones de cierre de carreteras debido a la nevada y siendo escrupulosamente respetuoso con la naturaleza. En condiciones meteorológicas adversas y con nieve reciente, se trata de una ruta que no es recomendable para personas sin experiencia en senderismo de montaña y alta montaña, que requiere de conocimientos en cuanto a cambios meteorológicos y de saber desenvolverse en montaña.

Hoy compartimos en caminantes la ruta que enlaza el Área Recreativa de Chanajiga, en el municipio de Los Realejos, con el mirador de La Fortaleza, en pleno Parque Nacional de Las Cañadas del Teide. Una ruta de unos 12 kilómetros, con mucho desnivel pero bastante asequible, y que en esta ocasión la hemos hecho cubierta de nieve.

Subiendo por la pista forestal hacia el Parque Nacional.

Partimos del área recreativa de Chanajiga, ubicada en el monte público de Los Realejos, fácilmente accesible por carretera y que se puede encontrar en cualquier navegador. En este lugar se puede dejar estacionado el vehículo sin problemas. El día amanece con pequeños chubascos, pero las previsiones meteorológicas son favorables y se evidencia el fin del paso de la borrasca Filomena, que ha dejado toda la cumbre de la isla nevada. Nos ponemos en marcha temprano, ya que, aunque el frio aprieta más a esa hora, nos aseguramos una menor presencia de senderistas y disfrutar de la nieve fresca y virgen.

Desde la misma área recreativa parte el sendero que une esta zona con el descansadero de Piedra de Los Pastores. Se trata de un sendero no señalizado pero que se encuentra en muy buen estado y no tiene pérdida. Parte del centro del área recreativa y asciende unos 400 metros de desnivel por la ladera, pasando por la Galería de la Zarza (donde ya encontramos las primeras nieves) y atravesando una pista. En torno a los 1.500 metros de altitud termina este sendero que enlaza con una pista amplia. Tan solo 100 metros más adelante nos encontramos ya con el cruce de caminos y descansadero de Piedra de Los Pastores.

Piedra de Los Pastores.

A partir de este punto tomaremos la pista que sube en línea recta hacia la cumbre, y que coincide con el sendero de la Ruta 0.4.0, que no abandonaremos más hasta el final, y que se encuentra perfectamente señalizada. En esta parte del recorrido podemos seguir siempre transitando por la pista o coger las variantes del recorrido de la 0.4.0 que transitan por sendero. Con mucha nieve fresca, y si no se conoce bien el recorrido, quizás es mejor continuar por la pista para evitar perderse, ya que ésta siempre se encuentra más marcada. Sin embargo, el transito por el sendero, que se adentra más bajo pinar, es mucho más espectacular. Yo elegí la segunda opción, ya que el camino lo conozco prácticamente de memoria. Y mereció la pena, aunque comenzó a lloviznar, lo que unido a la descongelación del hielo en las ramas de los pinos, nos proporcionó un «agradable» baño de agua bien fresquita, además de alguna parada para revisar condiciones meteorológicas y seguridad.

Tramo de sendero de la ruta 0.4.0 bajo pinar.

Tras este precioso tramo de sendero nos volemos a incorporar a la pista, siempre siguiendo la Ruta 0.4.0, y seguimos las indicaciones hacia la Degollada del Cedro.

Cruce de la pista con sendero en ruta 0.4.0. Indicaciones a Degollada del Cedro.

Siguiendo por la pista, observamos como el espesor de la nieve va aumentando, así como el hielo que cubre las ramas de los pinos, ofreciendo un maravilloso espectáculo invernal en plena latitud subtropical. En el ultimo kilometro de ascenso, ya casi a 2.000 metros, el pinar comienza a dejar paso a la vegetación de alta montaña, abriéndose el bosque en un paisaje volcánico totalmente nevado.

El pinar comienza a dar paso a la vegetación de alta montaña.
Pinar en deshielo.

Abandonamos el Parque Natural de la Corona Forestal y tras pasar una baliza que marca la entrada en el Parque Nacional del Teide la pista dobla a la derecha y comienza a perder pendiente. En este tramo disfrutamos de una panorámica hermosa hacia abajo, aunque todavía no hemos divisado el Teide, oculto tras las espesas nubes negras que amenazan nuevamente con mojarnos. Y así llegamos al cruce de La Fortaleza, lugar emblemático del parque a poco más de 2.000 metros y con una de las mejores panorámicas del Teide.

Llegando a la Fortaleza.

Arriba, la sensación es como siempre gratificante, con todo el circo de Las Cañadas a nuestro alrededor, aunque se hecha de menos la presencia del inmenso Teide, tapado por la nubosidad. Sin embargo, en esta ocasión, la montaña nos tenia preparada una grata sorpresa, una de esas experiencias maravillosas que son pura vida. Aquí le dejo los videos de la prueba.

El Parque bajo las nubes.
Y en unos minutos se hizo la luz!!!
Panorámica el Teide, con Montaña Blanca a la izquierda, Pico Cabras a la derecha, y el llano de Las Brujas en primera instancia. ¡Maravilloso!

Tras una buena manzana y frutos secos, y tras ver como se descubría el padre Teide ante nuestros ojos, toca bajar al trote para disfrutar de la adrenalina de un buen descenso en nieve fresca. Una autentica pasada, y sin momentos para sacar fotos.

¡Hasta la próxima!!!

Cumbres de Gran Canaria. Circular Pico Las Nieves-Roque Nublo-Llanos de la Pez.

La mejor ruta para adentrarse en la cumbre de Gran Canaria y disfrutar de un paisaje sobrecogedor. Un paseo mágico entre pinos, roques y lava, en el que disfrutar de panorámicas espectaculares de Gran Canaria y Tenerife.

Hoy nos vamos de ruta por Gran Canaria, otra de las islas afortunadas, siempre conocida por su importancia económica y demográfica, pero quizás no tanto por sus valores naturales y paisajísticos. Sin duda, Gran Canaria es la isla más antropizada de Canarias. El denominado progreso ha llevado a esta maravillosa tierra a la destrucción de muchos espacios naturales, pero aun así (licencia personal de geógrafo), conserva una de las zonas de cumbre más bonitas del atlántico.

Gran Canaria es una isla maravillosa llena de gente maravillosa. Y hoy toca descubrir una de sus rutas interesantes, que se adentra por sus admirables cumbres. Se trata de un recorrido accesible que es muy conocido, pero que no se encuentra registrado en ningún lugar como ruta integra. Muchos conocemos el imponente Roque Nublo o las vistas del Pico de las Nieves, pero, tras bucear por la red, no encontré ninguna ruta que uniera estos dos puntos en un recorrido descrito y fácilmente accesible. Y para mi sorpresa, claro que lo hay. Con el objetivo de disfrutarlo, y darlo un poco a conocer, salimos de aventura un día de octubre.

Antes de continuar, como siempre en este blog, les dejo los detalles técnicos de la travesía.

Detalles técnicos. Fuente y elaboración propia.

El punto de inicio de la ruta está ubicado en el área recreativa y zona de acampada de Llanos de la Pez, a unos 1.600 metros de altitud y en una zona de pinar de media montaña. Al lugar se accede facilmente, tanto si te aproximas por Agaete, como si lo haces desde Las Palmas u otros puntos del norte de la isla. Está perfectamente ubicado en todos los mapas y en google maps. La zona dispone de amplio aparcamiento y multitud de servicios. Así que, ¡adelante!

Homenaje a la Guardia Forestal. Area recreativa de Llanos de la Pez. Punto de partida.

Empezamos la ruta dirigiéndonos hacia el Pico de Las Nieves, tomando el sendero S 51, que está señalizado desde el área recreativa. Siendo crítico, hay que decir que no es de recibo que una isla tan importante como Gran Canaria, con una red de senderos de montaña tan buenos, no tenga esa red de senderos cartografiada y accesible para todos los usuarios. En su haber, decir que me consta que se está trabajando en ello, y que estoy seguro que en poco tiempo el Cabildo Insular tendrá a disposición de los amantes del senderismo y del trail running un sistema de consulta telemática donde a través de mapas o de kml consultar todos los trayectos de la red.

El camino comienza por una pequeña pista forestal y pasa por los restos de una antigua edificiación, hasta llegar al cruce donde acaba la pista y comienza un sendero serpenteante que, con aumento de la pendiente, nos llevará hasta el pico. Se trata de la parte más exigente de la ruta, y nos llega de entrada, con las piernas frías.

Tras ascender poco más de un kilómetro por este sendero, llegamos a la Degollada de las Piedras Blancas, una cresta donde observamos unas vistas impresionantes de los Riscos de Tirajana y del valle al otro lado. Aquí está un cruce señalizado del sendero S51, donde deberemos tomar hacía la izquierda y continuar ascendiendo hacia el Pico de Las Nieves.

Espectaculares vistas en la Degollada de Piedras Blancas.

A partir de este punto nos encontramos con las pendientes más acusadas, que nos conectarán finalmente con la carretera GC-134, justo ya en su final, al lado de la infraestructura militar que se encuentra en la cumbre de la isla. Un pequeño paseo habilitado nos llevará luego al mirador que se ha acondicionado en el pico. Cuentan que las vistas son espectaculares, aunque por desgracia, en esta ocasión tocó un fuerte alisio cargado de nubes y humedad (benditas nubes y humedad) que nos nos dejaron ver casi nada.

Para los que no lo conozcan, el punto más elevado de Gran Canaria, por mucho que se diga, no es este. Nos encontramos a 1.949 metros de altitud, pero justo en frente, a tan solo unos metros y que parece que lo alcanzamos con el brazo, se encuentra el morro de la Agujerada, que con 1.956 metros de altitud es el punto más alto de la isla. Íbamos con la intención de alcanzarlo, con alguna técnica sencilla de escalada, pero las condiciones climáticas con poca visibilidad y viento nos hicieron tomar la prudencia necesaria de cualquier buen montañero y desistir del intento.

Pico de Las Nieves. Morro de la Abujereada en frente. Cima de Gran Canaria, 1956 metros.

Tras un pequeño descanso en el techo de Gran Canaria, comenzamos a descender por el mismo camino que llegamos y hasta el punto del cruce antes mencionado del sendero S 51, para continuar ahora en dirección a la Degollada de Los Hornos y el Roque Nublo, adentrándonos en el pinar de cumbre de la isla.

Descendiendo hacia la Degollada de Los Hornos por el sendero S 51

Se trata de un tramo fantástico para correr. O para caminar a buen ritmo si te va más el senderismo. Buen firme, buen paisaje dentro de pinar y todo muy cómodo. Tras aproximadamente 2 km llegamos al cruce del sendero S 51 con el S 50. En este punto también se puede acceder a un corto trayecto que nos lleva a la famosa Ventana del Nublo. No nos dio tiempo de acercarnos al lugar, pero seguro merece la pena.

Continuamos por el S 51 en dirección al Roque Nublo, a tan solo 3.7 km. Comenzamos a tener ya panorámicas muy interesantes del Roque y de esa vertiente de la isla. Pasamos por la zona de El Montañon, a 1706 metros, y continuamos hacia una zona empedrada donde hay que tener precaución por que el camino se pierde un poco.

Acercándonos al Roque Nublo por el S 51

Todo este tramo finaliza en el la carretera GC-600, en el conocido como mirador de La Goleta, punto central de la isla y zona de acceso al Roque Nublo. En este punto tomamos las indicaciones del Sendero S 70 hacia el mirador (no tiene pérdida) o simplemente seguimos a la gran cantidad de personas que seguramente estarán accediendo desde el aparcamiento a la zona del Roque. Es muy recomendable, sobre todo en este punto tan masificado y en la medida de tus posibilidades, realizar esta ruta entre semana o evitando los momentos de máxima afluencia, tanto para no contribuir a la superación de la capacidad de carga ecológica del lugar, como para aumentar la calidad de tu visita.

Según nos vamos acercando vamos tomando la dimensión real de esta magnifica estructura geológica, símbolo de la isla y lugar de enorme valor paisajístico. Sobra decir que se trata de un punto de parada obligada, tanto por el Roque en sí, como por las vistas panorámicas que se disfrutan desde la zona.

Roque Nublo.

Tras disfrutar del Nublo, retomamos el mismo sendero S 70 en sentido de vuelta, hacia el punto de inicio de Los Llanos de la Pez. Volvemos a pasar por el mirador de La Goleta y aquí tomamos hacia la izquierda, siguiendo el S 70, que va transcurriendo casi paralelo a la carretera GC-600 en una bonita zona de pinar. Tras un pequeño tramo de sube y baja llegamos a la presa de Los Hornos, una impresionante infraestructura para el almacenamiento de agua que tendremos que atravesar por su parte superior.

Presa de Los Hornos

La ultima parte del camino sigue discurriendo bajo pinar, por un sendero que asciende paralelo a una zona vallada y que nos llevará hasta el campamento de El Garañon, una infraestructura muy bien dotada para actividades en la naturaleza y que se ubica ya al lado de Llanos de La Pez.

Llegando hacia Llanos de la Pez

Tras una pequeña parada para conocer el campamento, seguimos menos de un kilómetro hasta el punto donde habíamos dejado el coche, finalizando así esta maravillosa ruta.

Espero que estas líneas sirvan para ayudar a descubrir un poco la cumbre de Gran Canaria, a donde volveremos para documentar otras rutas apetecibles. Aun con el desgraciado fuego que ha asolado a la isla en los últimos años, la belleza de sus cumbres es imponente y no deja indiferente a nadie. ¡Seguimos!